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27 mayo 2017

101 Kms de Ronda por equipos 2017

Hola a todos,
hace unas semanas se celebró la XX edición de los 101 de Ronda carrera espectacular que discurre por la Sierra de Málaga y que organiza la Legión de forma perfecta.

Dentro del Club Predator decidimos hacerla por equipos de 5 componentes llegando a formar hasta tres diferentes.

Tras el difícil proceso de inscripción por el infinito numero de solicitudes nuestro equipo quedó en lista de espera pero con un número bajo por suerte con lo que finalmente entramos en la lista de inscritos, lamentablemente los otros dos equipos quedaron fuera, una verdadera lástima ya que tres equipos Predators hubiera sido la bomba tras lo vivido en la carrera.

Los meses previos a la prueba hemos entrenado tanto en solitario como en grupo lo mejor posible, ya en los entrenos veía que iba a ser una experiencia muy chula, primero por la calidad humana de mis compañeros y segundo porque en una carrera de mas de 100 kms nunca sabes lo que puede pasar, mas aún siendo cinco.

Siempre he hecho larga distancia en solitario, por equipos es muy diferente, no puedo decir que mejor, sí distinto, sin duda lo importante de esta modalidad es funcionar como equipo de principio a fin, mas que llegar rápido, ese era el reto, y así fue, sin lugar a duda una de las experiencias mas satisfactorias que he tenido en carreras largas.

No pudé evitar darle un toque friki a todo esto que habitualmente pretende ser tan épico y al ser cinco me vino a la cabeza la famosa escena de la película Wayne´s World con Queen de fondo, así que ya teníamos nombre. The Wayne´s World Team, formado por Roberto, Dani, Benji, Migue y yo, afortunado.

La fecha se fue acercando y todo iba según el guión previsto: dudas, entrenos, asesoramiento por parte de todos y sobre todo mucho humor y eficiencia.

Por fin llegó el día y tras un viaje en autocaravana con una inolvidable cena previa nos vimos en la salida, uniformados por sorpresa gracias a Migue y unidos con total y plena sensación de Equipo. El momento inicial es espectacular, miles de corredores apiñados en el estadio gritando los vivas tras el emotivo discurso inicial de la Legión, el cual vivimos en primera fila y que recordaremos siempre. Sales de estadio lleno de energía y adrenalina.

Empezamos a correr junto a miles de compañeros como una inmensa manada por las calles de Ronda con el pueblo volcado, a medida que avanzamos nos encontramos con buenos amigos, saludos, abrazos en carrera y muchos deseos de que todos lleguemos a Meta, energía positiva a raudales.

Ya metidos en carrera marcamos un ritmo cómodo, ahora empieza la gestión de la misma, cinco personas distintas con circunstancias, experiencia y estados de forma diferentes que tienen que ir siempre juntos. Mantenemos un ritmo de crucero y cada cierto tiempo miramos los relojes para controlarlo, pero vamos inevitablemente rápido...

Sobre el km 25 nos enfrentamos a la primera dificultad seria del día, de esas que no puedes controlar, Benji se dobla el tobillo y se hace un pequeño esguince, mientras Roberto le pone un vendaje pienso que lo mismo acaba aquí la Aventura, un esguince es un esguince, tras la cura Benji prueba a correr y parece que puede seguir, todo queda en un pequeño susto.

El tiempo nos respeta muchísimo y el temido calor no llega a aparecer del todo, incluso nos llueve un poco, lo cual yo agradezco mucho, esta prueba con calor es tremenda, aunque hace mucha humedad y hay que tenerlo en cuenta bebiendo adecuadamente durante la prueba.

Seguimos a un ritmo fácil pero rápido para tantos kms y las primeras señas de cansancio aparecen, vamos bien pero algunas caras no son las mismas, llega la primera subida larga y dura, al acabarla ya tenemos las patas como palos, queda mucho y hay que seguir, el equipo gracias a la calidad humana de mis compañeros se autogestiona sin que haya necesidad de un líder claro, personalmente me encuentro muy bien y voy disfrutando de todos los aspectos de la experiencia.

A medida que pasan las horas y los kilómetros aumentan la labor de grupo hecha desde meses antes ahora es vital ya que no todos vamos igual, el trabajo en equipo entra en acción y es mas importante que cualquier otra cosa, algunos van muy tocados y así lo expresan, otros van mejor y tiran de los demás olvidando sus dolencias, todos aportando lo que pueden con lo que tienen. Aunque en ningún momento a nosotros nos ocurrió Ronda por equipos es traicionera ya que existe la posibilidad de que si un miembro del equipo cae el resto puede seguir en individual, cuando la cosa aprieta esto puede ser muy tentador, hay que tener claro el concepto Equipo, a mi es la parte que mas me ha gustado y la que me hace sentir orgulloso ya que fuimos consecuentes con ese término hasta el final, no egos.

En Setenil y Ronda, kms 58 y 76 respectivamente, hay dos grandes avituallamientos, en ellos descansábamos lo suficiente y reponíamos fuerzas, tiempo para chequear caras de los compis y leer donde había que ayudar mas, en lo personal afortunadamente me he encontrado casi siempre muy bien, al final hubo una subida donde pasé hambre pero poco mas, incluso jugueteé con forzar un poco de pájara ya en los últimos kilómetros dejando de comer en un tramo para acostumbrarme a la sensación y sufrir mejor cuando vengan de verdad, sin que uno quiera, una pajara se arregla comiendo y bebiendo, el problema es cuando el alimento no entra.

Tras el cuartel de Ronda la "magia" del ultrafondo apareció y quien había ido mal anteriormente, casi muerto, ahora iba casi como si empezara a correr con piernas nuevas y viceversa, nada inesperado según mi experiencia, las crisis siempre aparecen y, normalmente, siempre se superan. Podemos llegar mucho mas lejos de lo que creemos.

Haciendo mucho equipo y con alguno tirando literalmente de otros iban pasando los kilómetros y ya acariciábamos la meta, a 10 kms ya sabíamos que íbamos a llegar y a pesar del desgaste los ánimos aumentaban de forma inversamente proporcional a la distancia al final. Llegamos al impresionante Tajo de Ronda y solo quedaba subir la famosa cuesta del cachondeo, un último esfuerzo que se hace con la satisfacción de saber que lo has logrado, un "subidón" total, nunca mejor dicho.

La entrada en Meta la hicimos como una piña, al igual que todos los 101 kms, disfrutando del momento entre abrazos y felicitaciones, inolvidable.

Gracias a todos por los ánimos de siempre, para ni es un placer poder vivir estas experiencias.

Dedicado a mis compañeros:
a Dani por llevarme por el autentico lado oscuro y enseñarme la belleza de las montañas
a Migue por su enorme corazón y valentía siempre
a Benji, mi Maestro, por cuidar siempre de mi desde la primera carrera juntos
a Robert por contagiarme su ilusión y ganas sinfín y ser un ejemplo de superación.

Ha sido una experiencia increíble, los 4 viajáis para siempre en mi corazón.


Besos a todos
Manuel Olmo